martes, 28 de noviembre de 2006

Un hombre en busca de un futuro...?

Juan Rulfo
PEDRO PÁRAMO
Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. "No dejes de ir a visitarlo -me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dar gusto conocerte." Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.Todavía antes me había dicho:-No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio... El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.-Así lo haré, madre.
Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine a Comala. Era ese tiempo de la canícula, cuando el aire de agosto sopla caliente, envenenado por el olor podrido de la saponarias.El camino subía y bajaba: "Sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para él que viene, baja."-¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?-Comala, señor.-¿Está seguro de que ya es Comala?-Seguro, señor.-¿ Y por qué se ve esto tan triste?-Son los tiempos, señor.Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos de mi madre; de su nostalgia, entre retazos de suspiros.

El mito de Pedro Páramo


Comala, el pueblo donde supuestamente radica su padre, es el lugar principal donde el desarrollo de la historia se desenvuelve con un aire tétrico y desolado. Un pueblo, de una región desértica, donde el viento sopla en la tarde dejando esa sensación de vacío existencial para el lector, pero a la vez con una onda calida que parece acogernos para la llegada de la noche. En donde al oscurecer, pareciera que el entorno sombrío se vuelve aún más fantasmagórico. Es la sensación, que al parecer, nos intenta transmitir Juan Rulfo en esta dramática obra mexicana.








miércoles, 22 de noviembre de 2006



"El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo.

un pueblo muerto


Un pueblo muerto es el pueblo de Pedro Páramo. El un muerto màs entre un cementerio de decenas de moribundos en vida. "Ahora estaba aquí, en este pueblo sin ruidos. Oía caer mis pisadas sobre las piedras redondas con que estaban empedradas las calles. Mis pisadas huecas, repitiendo su sonido en el eco de las paredes teñidas por el sol del atardecer".

Biografía de Juan Rulfo "Pedro Páramo"

Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917 en Sayula, Jalisco. Su infancia transcurrió su pueblo natal y San Gabriel, donde realizó sus primeros estudios y pudo contemplar algunos episodios de la sublevación cristera, violento levantamiento opositor a las leyes promulgadas por el presidente Calles para prohibir las manifestaciones públicas del culto y subordinar la Iglesia al Estado.
En 1924 Comienza los estudios primarios y al año siguiente cambia de escuela a la de las Monjas Josefinas. En 1926 el cura Irineo Monroy traslada su biblioteca a la casa de la madre de Juan Rulfo, donde él comienza a leerla. Un año mas tarde Juan Rulfo y su hermano son enviados a un internado de Guadalajara para terminar sus estudios,
y a finales de ese mismo año muere su madre María. La muerte de sus padres siendo aún niño masrcarán la obra del escritor haciendo que plasmara en ella: la desolación, el dolor, su estrecho vínculo con la soledad.
Rulfo llega por primera vez a la capital en el año de 1933. Si bien pretende continuar sus estudios, lo cual le fue imposible ya que éstos no le son revalidados. Acude como oyente a algunas clases. Inicia su trabajo en la Secretaría de Gobernación. Allí conoce al escritor Efrén Hernández. A partir de este momento se sabe de la actividad literaria de Rulfo, que es seguida muy de cerca por Hernández. Trabaja en la Secretaría de Gobernación y en la fábrica llantera Goodrich Euzkadi, es en esta etapa -durante los años cuarenta- cuando intenta escribir su primera novela con temática urbana, El hijo del desaliento, la cual él mismo destruye por considerarla "una novela autobiográfica llena de divagaciones personales, sin ningún interés literario".
En 1941 se establece en Guadalajara y un año mas tarde se inicia su colaboración con la revista "América" de Ciudad de México en compañia de Efrén Hernández. en 1943 escribe el cuento "La vida no es muy seria en sus cosas", que será publicado en 1945 en el número 10 de la revista "América" y también en ese mismo año en la revista "Pan", de Guadalajara donde también publicará los cuentos "Nos han dado la tierra" y "Macario".
En 1947 presenta a un editor "Es que somos muy pobres" , pero este lo rechaza porque "lo encontraron subido de color", como dice en una carta a su novia Clara Aparicio. En una carta a Clara del 1 de junio menciona, por primera vez, que está intentando escribir "algo" que se llamará "Una estrella junto a la luna", que se convertirá posteriormente en la novela Pedro Páramo. En estos mismos días escribe en sus cartas a Clara sobre su actividad como fotógrafo. Se queja igualmente de que gasta mucho comprando libros. Asiste a conciertos de la Orquesta Sinfónica y funciones de ballet, así como al cine. Se publica "Es que somos muy pobres" en la revista América (número 54, agosto). En este mismo año contrae matrimonio con Clara Aparicio con la que tuvo cuatro hijos.
En 1953 apareció " El llano en llamas ", que incluye diecisiete cuentos narrativos que giran todas entorno a la vida de los campesinos mexicanos. En 1955, aparece " Pedro Páramo" , la única novela que escribió Juan Rulfo, en la cual aparece Comala como el escenario se desatan las pasiones humanas.
Recibe el Premio Xavier Villaurrutia en 1957 por " Pedro Páramo". Es la primera vez que se entrega este galardón. Al año siguiente en 1958 se realiza la primera traducción de su novela " Pedro Páramo " al alemán. Desde este momento se suceden sin interrupción las traducciones de la obra de Juan Rulfo a los idiomas más diversos.
Colaboró también con el cine, en 1959 realizó junto, con Antonio Reynoso, el cortometraje "El despojo", filmado en el estado de Hidalgo y luego en 1964 se estrena la película "El gallo de oro", dirigida por Roberto Gavaldón, sobre una historia escrita por Rulfo y también en ese mismo año se filma " La fórmula secreta ", dirigida por Rubén Gámez con un texto de Juan Rulfo.
La necesidad constante de plasmar imágenes, hacen de Rulfo un fotógrafo excepcional que muestra nuevamente una sensibilidad que va más allá de la simple percepción del instante. El tiempo, el desamparo, la muerte... temas centrales en la obra de Rulfo, reaparecen con esta serie de fotografías de tema urbano -algunas inéditas y todas ellas correspondientes al periodo de finales de la década de los cuarenta y principios de los años cincuenta- en las cuales aparentemente el mundo rural ha quedado atrás. Con una obra fotográfica impecable estimulada por la naturaleza de las cosas, la preocupación por el entorno; Rulfo hace del aire un misterio. Su poesía nos invade dejando un sello de continuidad y reflexión.
En 1980 se inaugura una exposición con su obra fotográfica y se presenta el libro-catálogo de la misma y una año mas tarde se publica el libro de fotografías "Inframundo".
La obra de Juan Rulfo es escasa pero de gran calidad narrativa y ha sido también traducida a numerosos idiomas. Sus dos libros le ha valido reconocimiento mundial concretado en premios como el Nacional de Letras (1970) y el Príncipe de Asturias de España (1983). Reconocido mundialmente por su obra literaria, su trabajo fotográfico ha sido menos conocido pese a algunas publicaciones ya existentes, Juan Rulfo dejó un legado fotográfico de aproximadamente seis mil negativos.
Fallece en su casa de la ciudad de México el 7 de enero de 1986.
Juan Rulfo fue uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX, que pertenecieron al movimiento literario denominado "realismo mágico", y en sus obras se presenta una combinación de realidad y fantasía, cuya acción se desarrolla en escenarios americanos , y sus personajes representan y reflejan el tipismo del lugar, con sus grandes problemáticas socio-culturales entretejidas con el mundo fantástico.